martes, 17 de julio de 2012

El PIB de España


Para saber en qué márgenes de PIB se moverá España durante los próximos años, quizás antes deberíamos contabilizar el "PIB que nos hemos comido", ese PIB que de alguna manera se nos ha adelantado y que tarde o temprano deberemos acabar de devolver. Y es que se supone que el crecimiento medio de una economía moderna y del primer mundo debe rondar el 2% anual, pero al igual que los otros PIIGS, España creció muy por encima de esta cifra durante quizás demasiados años (3,6% anual de 1995 a 2007).

Podemos ver en el gráfico siguiente el crecimiento del PIB anual español entre 1995 y 2013, siendo las cifras de 2012 y 2013 las estimadas por el FMI a julio de 2012, correspondientes a un decrecimiento del 1,5% para 2012 y del -0,6 para 2013. Aunque hay que decir que en este mismo mes Goldman Sachs tiene aún peores previsiones situando el PIB en -1,4% este año y -1,2% para 2013. No obstante, viendo como cada nueva perspectiva es peor que la anterior, antes de que acabe el año seguramente tendremos previsiones aún más negativas.




Una vez visto el gráfico podemos retomar el "PIB comido" o "PIB anticipado" este concepto se basa en un crecimiento especulativo muy por encima de las posibilidades reales del país, consumiendo recursos que es incapaz de producir de manera estable; es como si nos valiésemos de recursos del futuro para mantener una economía muy inflada. Como secuela produce lo que estamos viviendo ahora: saturación del sistema económico e impedimento de crecimiento favorable durante años. Si tenemos ese 2% de crecimiento anual como medida comparativa obtendremos que de 1995 a 2007 (13 años) nos hemos comido un 23,2% más de PIB del que nos correspondía. Es por ello que a partir de 2008 la economía se colapsó en rotundo y nos encontramos que durante los años 2008 a 2013 habríamos devuelto 16,1%, lo que supondría que aún nos "queda por devolver" unos 7 puntos de PIB, lo que seguramente signifique que tanto 2012 como 2013 cierren sus ejercicios con peores valores y permaneceremos por debajo de un crecimiento del 2% por lo menos durante 4 años más, hasta 2016.

Además habría que contar con las temidas cifras que se esperan para los próximos años en la Eurozona, siendo el FMI el que pronostica una caída del 0,3% para el conjunto de países de la zona euro en 2012 y un leve crecimiento del 0,7% en 2013.

Sí queremos compararnos además con nuestro entorno Euro, veremos variables similares de crecimiento y posterior caída con respecto a nuestros compañeros irónicamente llamados PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España), y es que sin duda, estos 4 países latinos junto al "tigre celta" son los grandes protagonistas del desbarajuste de cuentas de la Unión Europea.


No obstante entre estos 5 ejemplos hay claras diferencias, por ejemplo, tanto Portugal como Italia han mantenido un crecimiento mucho más moderado durante el periodo 2002-2007, de hecho ambos países crecieron de media en torno al 1% anual. 

En cambio, durante el mismo periodo tanto Irlanda (5 % anual), como Grecia (3,8 % anual) y como España (3,4% anual) crecieron muy por encima de sus vecinos europeos y como cabía esperar durante los años 2008, 2009, 2010 y 2011 la caída de estos países ha sido mayor, siendo Grecia con diferencia, la gran perjudicada de todos. Y es que se espera que a lo largo de 2012, 2013 y 2014 las economías de los PIIGS continúen estancadas con crecimientos próximos al 0%, pero a la descolgada Grecia le va a costar hasta 2016 llegar a este punto.

Para ver la diferencia que existió con respecto a otros países de nuestro entorno, podemos comparar la situación de España con respecto a otros 4 países de centro-Europa que comparten además la moneda única: Austria, Alemania, Bélgica y Francia.



Y en este gráfico también podremos ver un patrón similar entre nuestros compañeros Europeos que deja a España descolgada del fuerte crecimiento iniciado en 2010. También hay que decir que de entre estos 5 ejemplos, España también fue el país que mas creció de 2002 a 2007 con un 3,4% de media anual con respecto a Austria (2,5%), Alemania (1,4%), Bélgica (2,2 %) y Francia (1,8%), todos estos países muy próximos a la media del 2% que citamos anteriormente como asumible de manera duradera para los países desarrollados.

Quizás todo ello demuestre la importancia de un crecimiento sostenible para ser verdaderamente conscientes del potencial de un país. No hay más que mirar las noticias para oír hablar de grandes derroches por parte del sector estatal, ciudadanos (hipotecas, créditos) y especulamiento masivo inmobiliario en Grecia, Irlanda o España.

También podríamos analizar la inmigración que llevó a España a tener menos de 1 millón de inmigrantes en el año 2000 a casi 6 millones en el 2010, lo que implica un crecimiento del 600%, algo verdaderamente inasumible para cualquier país de nuestro entorno y que hace elevar las cifras del paro hasta más del 25% durante este 2012.

La falta de medida, mesura y coherencia deja un lastre que aún tardará en asumirse varios años más, tenemos que "devolver" ese PIB que hemos engullido frívolamente durante más de una década y posiblemente no retomemos niveles adecuados de calidad de vida hasta 2020, en gran parte por la incapacidad de crecimiento del PIB español. El derroche pasa factura tarde o temprano y con parte de los presupuestos que se destinaron a obras insulsas, podríamos estar ahora potenciando muchos sectores económicos de nuestro país. De hecho en este interesante reportaje de Salvados: Cuando éramos ricos, deja constancia del despilfarro absoluto de España cuando creíamos que se podía tener dinero ad infinitum y no rendir cuentas antes nadie.