Mucho se está hablando de la imposibilidad de crecimiento real que imperará en España durante los próximos años. Para situarnos con perspectiva deberíamos contar que para que un crecimiento fuera tangible y duradero en otras variables macroecómicas como el paro o el déficit, éste debería ser superior al 2% anual.
España, junto con los otros cariñosa y malintecionadamente llamados "PIIGS" estuvieron creciendo muy por encima de ese asumible 2% anual para los países desarrollados (nada que ver con las previsiones para 2012 de otros países tercermundistas en torno al 8-10%). Pero resulta que ahora, con perspectivas poco halagüeñas llegar a ese crecimiento del 2% interanual resulta toda una contienda extenuante.
Y aunque el Gobierno se muestre optimista con respecto a 2013 cuando se supone que empezaremos a crecer un 0,2% , sigue siendo una cifra ridícula para hablar de "crecimiento real", lo que unido a que cada análisis posterior suele ser bastante más pesimista que el anterior, nos deja con una posible realidad de cifras mucho más mediocres. Y es que seguramente hasta 2018 no consigamos crecer por encima del 2% esperado.
El objetivo prioritario del Gobierno sigue siendo cumplir con el Déficit. Lo que resultará imposible para España sin una serie de estímulos continuados antes del 2015-2016. De hecho, ya se ha anunciado una subida para 2013 de los impuestos indirectos (IVA e impuestos especiales -gasolina, tabaco y alcohol-) con un previsible ingreso de unos 8.000 millones de euros (el anterior gobierno con la subida del IVA recaudó 6.500 millones de euros). Aún así, todo cabe pensar que no será posible ahorrar esos 60.000 millones necesarios para situar el Déficit del 8,5% en 2011 en el 3% pactado para 2013. Todo ello sin contar los intereses de deuda pública que tendremos que seguir pagando año tras año.
Con respecto a la variable del paro, muy vinculada al crecimiento del país, el propio Gobierno ya manifiesta que el paro será superior en 2015 (22,3%) al registrado en el 2011 (21,5%). De igual manera se ha posicionado la agencia S&P aseverando que el paro no comenzará a disminuir hasta bien entrado el 2015. Precisamente estas malas previsiones parecen jutificar la reciente bajada de nota en dos escalones promovida por la misma S&P, pasando de "A" a "BB+" (aprobado alto), la misma nota que tiene la deuda irlandesa (aunque cotice 200 puntos por encima de la española en los mercados).
A día de hoy la reciente Reforma Laboral ya ha tenido un fuerte impacto en el aumento del número de parados, de hecho en el primer trimestre de 2012 ya se ha registrado la escalofriante cifra de 5.600.000 parados, es decir el 24,45% de la población activa. Y por mucho que el Gobierno se empeñe en aseverar que el paro tocará techo este año con una cifra del 25% , todo hace suponer un panorama mucho más negro, lo que llevaría a alcanzar el 26% de parados incluso antes de que se acabe este año.
Podemos atender también a la curiosa variable de ventas de coches en nuestro país para intentar preveer que ocurrirá en los próximos años. Y es que cuando la economía mejora, la compra prioritaria de alto valor parece ser el coche para posteriormente convertirse en la compra de la vivienda. Aquí de nuevo los datos no resultan nada favorables, y es que tras un leve repunte en el 2010, la compra de vehiculos se ha contraído de nuevo hasta registrar valores de hace 17 años.
Nos toca soportar como podamos este nuevo envite siendo bien conscientes de que hasta 2015-2016 no podremos hablar de mejores perspectivas. Presumiblemente en 2020 podamos reconocer a nuestra España, la que fue y la que nunca debió dejar de serlo. Hasta entonces, paciencia y coraje en la contienda.
Así que bienvenidos a la "Simiocracia" de nuestro amigo Aleix Saló, quizás nos hagan entender mejor y de una manera más amena, tantas cifras y caras tristes:
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